Desde las primeras notas sobre monitoreo fetal hasta el seguimiento actual de software de gestión para clínicas medianas, el recorrido de Dr More B2B se armó cubriendo ferias, congresos y proveedores reales. Lo que sigue es un repaso por los hitos que marcaron esa cobertura.
Comenzamos asistiendo a las ferias de insumos hospitalarios en el predio de La Rural, tomando nota de qué proveedores presentaban mobiliario clínico y monitoreo. Las primeras notas se centraron en comparar especificaciones técnicas entre marcas que llegaban al país.
Sumamos corresponsalías en Córdoba y Rosario para cubrir cómo las clínicas privadas fuera de Buenos Aires resolvían el abastecimiento de descartables y reactivos. Esa etapa dejó en claro que la logística regional pesa tanto como el precio.
La historia clínica electrónica empezó a instalarse en consultorios medianos y dedicamos una serie completa a los criterios de migración: integración con prepagas, capacitación del personal administrativo y convivencia con sistemas heredados.
Incorporamos la agenda de congresos de salud del sector empresarial, con resúmenes de las mesas sobre trazabilidad de datos de pacientes y normativa de equipamiento. La idea fue traducir lo técnico a decisiones de compra concretas.
Ordenamos el material acumulado en un archivo por categoría: imagenología, monitoreo, mobiliario e insumos críticos. Ese archivo es hoy la base de las notas que publicamos y del calendario de ferias que seguimos cada año.
Dr More B2B no nació como un catálogo de equipos. Empezó como una libreta de notas compartida entre dos personas que trabajaban cerca de las clínicas y veían siempre el mismo problema: la información sobre tecnología médica llegaba tarde, fragmentada o directamente no llegaba.
Antes de armar cualquier estructura editorial, el equipo pasó meses visitando consultorios privados, depósitos de insumos y salas de mantenimiento en Buenos Aires, Rosario y Córdoba. De esas conversaciones salió una conclusión incómoda: la mayoría de los portales del rubro hablaban para fabricantes, no para quien tiene que decidir una compra un martes a la mañana. Ese fue el punto de partida real.
Cubrir una feria de equipamiento clínico no es transcribir el programa oficial. Implica recorrer pabellones, preguntar por plazos de instalación, servicio técnico y repuestos, y contrastar lo que se exhibe con lo que efectivamente llega al país. Desde 2023 el portal publica coberturas con ese enfoque, priorizando categorías como imagenología, monitoreo y mobiliario hospitalario por sobre los stands más vistosos.
Con el correr de las ediciones, la sección de software para consultorios privados creció más de lo previsto. Las clínicas medianas empezaron a escribir pidiendo comparaciones entre plataformas de historia clínica electrónica, turnos y facturación. Eso obligó a sumar criterios técnicos y a dejar de tratar el tema como una novedad para abordarlo como una decisión operativa con obstáculos reales.
Hoy el portal es consultado por responsables de compras, jefes de mantenimiento y directores médicos antes de viajar a una feria o cerrar un proveedor. Las notas sobre abastecimiento de insumos fuera de Buenos Aires son las más leídas, y varias instituciones del interior las usan como insumo interno para planificar stock crítico. Ese uso práctico, más que el tráfico, es la medida que el equipo considera válida.
La línea editorial mantiene tres reglas simples: no publicar especificaciones sin verificar, no recomendar equipos sin contexto de uso y no mezclar información técnica con promesas comerciales. Es un criterio poco vistoso, pero es el que sostiene la credibilidad frente a un sector que ya está cansado de los catálogos inflados.